La capacidad de un almacén es la cantidad máxima de productos o mercancías que puede contener en un espacio determinado. Se trata de una medida esencial para optimizar el uso del espacio disponible y garantizar una gestión eficiente del inventario.
La capacidad de un almacén se expresa, normalmente, en términos de volumen, y se calcula considerando factores como la altura, longitud y anchura del espacio de almacenamiento (ratio m3 sobre m2).
Para realizar este cálculo y obtener un resultado fiable, se debe hacer lo siguiente:
Para calcular la capacidad máxima para los almacenes se puede utilizar la siguiente fórmula:
(metros cuadrados de la superficie del almacén – metros cuadrados totales de las zonas no dedicadas al almacenaje) x altura máxima de almacenaje con la medida del suelo útil al techo útil.
Una vez aplicada la fórmula, para que los datos sean los más exactos posibles es importante tener en cuenta una serie de factores:
En la actualidad, muchas empresas solo tienen en cuenta el tamaño de sus almacenes o centros de distribución, obviando factores esenciales que influyen en la capacidad real de almacenaje. Esto es un grave error.
Para saber con exactitud si está utilizando la capacidad de su almacén de forma verdaderamente óptima, es muy recomendable plantearse preguntas como:
El espacio no utilizado, también conocido como espacio vacío, supone una pérdida de dinero para cualquier empresa, ya que obliga a comprar o alquilar más espacio adicional para poder gestionar la mercancía. Para evitarlo, es fundamental implantar sistemas de almacenaje que aprovechen lo más posible el espacio del almacén, no solo del suelo sino también en altura. Por ello es importante considerar estas fórmula:
Espacio de almacenaje utilizado = Espacio efectivamente utilizado / Espacio total disponible x 100
La regla de oro es la siguiente: cuanto mayor sea el porcentaje, mejor se aprovecha aprovechar el espacio disponible. De lo contrario, se deben tomar las medidas necesarias para ajustar este resultado. Le ayudamos a hacerlo en Toyota Material Handling, considerando variables muy influyentes, como por ejemplo el tipo de carretilla asociado a las estanterías de nuestros almacenes.