La automatización industrial puede definirse como la implantación y uso de tecnologías para el control y ejecución de procesos industriales, dispositivos, aparatos y máquinas con el fin de que puedan realizar automáticamente determinadas funciones, normalmente repetitivas, constantes y de escaso valor añadido.
Sin embargo, en la práctica, es decir, en el día a día de la empresa, la automatización industrial exige un cambio de mentalidad muy importante a la hora de modificar los procesos y formas de trabajar. Analizamos a continuación los beneficios de la automatización industrial y cómo conseguirla.
Para que un proyecto de automatización industrial sea exitoso y rentable, la tecnología debe ir acompañada de un cambio cultural en toda la organización, no solo en la dirección.
Es vital que usted involucre a los operarios en este proceso de transformación. Lejos de ser una amenaza, la automatización es una herramienta que eleva la calidad del trabajo diario:
Mayor seguridad y ergonomía: los equipos automatizados (AGVs, AMRs) asumen las tareas repetitivas, pesadas o peligrosas, reduciendo drásticamente el riesgo de accidentes y lesiones laborales.
Cada vez son más las empresas que apuestan por la automatización industrial debido a sus múltiples y variados beneficios. Estos afectan positivamente tanto a la rentabilidad y productividad de la empresa, como a la mejora de la calidad del trabajo y de las condiciones de los empleados, pasando también por factores actualmente tan valorados y necesarios como la sostenibilidad o la mejora de la eficiencia energética.
Estas son las principales ventajas por las que vale mucho la pena invertir en automatización industrial:
La automatización de tareas permite a los trabajadores que las realizaban de un modo manual, dedicarse a otras funciones con mayor valor añadido, como por ejemplo el control de inventario, mucho menos monótonas, con más valor, que no impliquen tanto esfuerzo físico y, sobre todo, más seguras.
Si se realiza correctamente, un proyecto de automatización industrial resulta muy rentable para la empresa por diversas razones: reducción de costos laborales y materiales causados por accidentes, daños materiales, mejora de la eficiencia, aumento del volumen de trabajo que se puede asumir, mejora del rendimiento del stock, etc.
En definitiva, con la automatización se logra una mayor eficiencia y un mejor servicio al cliente, lo que implica más rentabilidad y productividad. Factores que hacen que el Retorno de la Inversión (ROI) sea muy rápido y beneficioso para la empresa.
Un proceso de automatización industrial permite que la empresa asuma mucho más trabajo, por ejemplo aumentar el número de entregas de un determinado producto en menos tiempo, y mejorar la calidad. Por otro lado, los errores, roturas de artículos o desperdicios de productos perecederos se reducen a la mínima expresión.
En definitiva, se produce un aumento no solo de la cantidad, sino especialmente de la calidad del trabajo, lo cual permite hacer crecer la empresa a unos niveles impensables e inalcanzables con el trabajo manual.
Otro beneficio, que en la actual situación de emergencia climática y requisitos y medidas legislativas cada vez más exigentes por parte de la Unión Europea se ha convertido en absolutamente clave, es la producción ecológica y sostenible.
Un ejemplo muy significativo es la tecnología AGV (Automatic Guided Vehicle), basada en el uso de vehículos autoguiados que funcionan con baterías eléctricas de litio. Estas consumen un 30% menos de energía que las carretillas con fuentes de combustible tradicionales, y sus emisiones de CO2 y otros gases contaminantes son nulas.
Además, los procesos de automatización industrial permiten trabajar de noche y con apenas personal, lo que supone un gran ahorro en, por ejemplo, iluminación eléctrica, calefacción o aire acondicionado.
Existen varios tipos de automatización industrial, cada uno con características y aplicaciones específicas que se adaptan a diferentes necesidades y contextos dentro del sector veamos algunos de ellos:
El uso de sistemas de automatización industrial ha experimentado un crecimiento constante en los últimos años, y con razón.
El principal desafío de un proyecto de automatización es lograr el cambio de mentalidad mencionado al inicio, lo implica derribaricios e ideas erróneas. Se cree que la automatización industrial busca eliminar empleos, cuando en realidad las empresas que la adoptan suelen ser más rentables, crecer y, en consecuencia, mantener e incluso aumentar su plantilla.
Lo que sí cambia son las funciones de los trabajadores, que de tareas manuales repetitivas pasan a labores productivas, estimulantes, cómodas y generadoras de valor añadido. Una vez alcanzado este cambio de mentalidad, el paso siguiente es llevar a cabo un proceso de automatización realista, bien planificado, y progresivo.
En Toyota Material Handling estamos especializados en la automatización de procesos logísticos. Identificamos secuencias lógicas y patrones en sus flujos para asesorarle con la mejor solución.
Para ver cómo se materializa esta metodología en resultados tangibles, le invitamos a descubrir nuestros casos de éxito en automatización industrial en este artículo.