El stock de seguridad es una reserva de inventario que permite a las empresas evitar roturas de stock ante imprevistos en la demanda o retrasos en el suministro. Calcularlo correctamente es esencial para mantener el equilibrio entre disponibilidad de producto y eficiencia de costes en el almacén.
El stock de seguridad es la cantidad adicional de artículos que una empresa mantiene en su almacén para reducir el riesgo de quedarse sin existencias en momentos críticos. Esta reserva actúa como medida preventiva frente a imprevistos como retrasos en las entregas de proveedores o cambios repentinos en la demanda.
Un nivel óptimo de stock de seguridad garantiza:
Protección de la reputación: evita desabastecimientos que afecten la imagen de la empresa.
Aunque no existe una única fórmula para calcularlo, una de la más utilizada es la siguiente:
Conviene señalar que el cálculo del stock de seguridad se realiza cada vez de forma más automática. Habitualmente mediante un SGA (software de gestión de almacén) que incluye esta función.
Otro método muy extendido consiste en fijar el stock de seguridad como un porcentaje del stock de maniobra, definido en función del histórico de ventas y la previsión de la demanda (forecasting).
La utilidad básica del modelo Wilson es que permite calcular cada cuánto y en qué cantidad hay que realizar un pedido a un proveedor, garantizando así una adecuada gestión de stock.
Consejos adicionales:
El objetivo es mantener un stock suficiente para garantizar el servicio al cliente sin incurrir en costes innecesarios. Métodos como el Modelo Wilson (EOQ) y sistemas como el Toyota Production System (TPS) son referentes para lograr este equilibrio mediante prácticas como el Just In Time, evitando acumulaciones y optimizando la logística.
La comprobada efectividad del sistema TPS y el método Just In Time (justo a tiempo) para optimizar la logística y la producción, reducir costes y lograr la mejora continua con cero errores, ha provocado que, desde hace ya décadas, empresas de todos los tamaños y sectores opten por adaptarlo e implantarlo.
El TPS se caracteriza por buscar el equilibrio en almacenes y fábricas, intentado mantener el stock de seguridad siempre en el nivel justo para poder satisfacer, en todo momento, la demanda de los clientes, incluso ante situaciones imprevistas. En todo momento, se intenta evitar llegar a situaciones de acumulación de stock, que podrían cuestionar la eficacia del trabajo y aumentar los costes logísticos.